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lunes, 17 de junio de 2024

Puertas 1

Guadalupe, arco de Sevilla (interior)
Guadalupe, arco del Chorro (exterior)
Guadalupe, arco de las Eras (interior)
Guadalupe, arco del Tinte (exterior)
Guadalupe, arco de San Pedro (exterior)
Fotos: Antonio Erena (11.06.24), excepto la última tomada de Extremadura.com (página web)

Así venido el señor condestable a la villa de Bailén, como dicho es, acordó de ir a cumplir un voto que había hecho a Nuestra Señora Santa María de Guadalupe, y partió para ella a cinco días del mes de diciembre del dicho año, y llevó consigo a la señora condesa, su esposa, y a doña Guiomar Carrillo, su madre [de su mujer], y a doña Juana, su hermana, y a todos los suyos, y tomó la vía del puerto del Muradal, y continuaron su camino habiendo muchos deportes y placeres, hasta que llegó a una villa que se llamaba Herrera [del Duque], y allí vino el señor Gonzalo Mexía, señor de Santofimia, tío de la señora condesa, y la señora, su mujer, y sus hijos. Y otro día siguiente partieron todos para la dicha Señora de Guadalupe, y fueron a comer a Santa Cecilia [el palacio o granja de Valdefuentes], una casa muy devota suya, y esa noche el señor condestable, con aquellos señores y señoras, entró en Guadalupe a dos horas de la noche, con muchas antorchas encendidas, y el señor condestable fue a descabalgar a la iglesia mayor, do estuvo ciertos días que no salió del monasterio, cumpliendo su devoción, y asimismo los otros señores y señoras cumpliendo sus votos, cada uno según lo que en cargo tenían; y después de haber cumplido sus devociones, el señor condestable tuvo allí en Guadalupe las fiestas de Navidad y la fiesta de los Reyes.

Venidas las fiestas de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo de mil y cuatrocientos y sesenta años, el señor condestable, estando en la dicha villa de Guadalupe, habiendo muchos placeres y haciendo muchas limosnas y muchas dádivas a unos y a otros, acaeció de venir por allí un embajador del rey de Francia, que se decía mosén Juan de Fox, el cual era un muy gentil caballero, mancebo de muy gentil presencia, y había venido por embajador al rey, nuestro señor. Y asimismo había traído cartas al señor rey de Portugal, y al señor condestable, y por esta causa vino a Guadalupe. Y el señor condestable le hizo muy grandes fiestas de combates [convites] y salas, y danzaron y bailaron, y el dicho caballero danzó con la señora doña Juana, hermana del dicho señor condestable, que era muy gentil dama y lo sabía bien hacer. Y después que el dicho embajador allí estuvo algunos días, dijo que, pues tan cerca se hallaba, era su voluntad ir a ver las ciudades de Sevilla y Córdoba, y el señor condestable le rogó que a la vuelta se volviese por la villa de Bailén, donde lo hallaría, y que allí le responderla a las cartas que le había traído, y el caballero dijo que le placía de lo hacer así y partiose.

Pasadas las dichas fiestas de los Reyes, el señor condestable, con las ya dichas señoras y asimismo el dicho señor Gonzalo Mexía, y su mujer y sus hijos, partieron de Guadalupe, y el señor condestable fue a la dicha villa de Bailén, y el señor Gonzalo Mexía para Santofimia.

«Relacion de los fechos del mui magnifico é mas virtuoso señor el señor don Miguel Lucas, mui digno condestable de Castilla», ed. Pascual de Gayangos, en Memorial Histórico Español, Academia de la Historia, Madrid, 1855, años 1459 y 1460 (fragmentos), actualización: Antonio Erena.

lunes, 11 de julio de 2022

Calles 6

Calle Miguel Lucas de Iranzo, Fuentelespino de Haro
Foto: Antonio Erena, 29.06.22

Y porque su Alteza no cumplia asi con él, como prometido lo habia, acordó de se partir de Pinto, é irse fuera del reyno; y como quiera que el Obispo gelo estorvaba mucho, no pudo con él, y asi se partieron luego á otro dia, y fueron su camino fasta que llegaron á la villa de Pareja, que era del señor Obispo, dia de San Miguel, á la qual villa llegaron luego mensageros del señor Rey y tras el señor Condestable, escribiendole y rogandole que si en el mundo lo deseaba servir, no se partiese de alli, y mandando á el Obispo que por cosa del mundo le dexase partir, aunque el Condestable quisiese. Y en esto pasaron mas de veinte dias debatiendo, y á cada dia venia un mensagero del señor Rey que unos con otros se encontraban; y estando en este devate, el señor Condestable embió una noche secretamente á un lugar de Aragon, en manera que el Obispo no lo sintió, toda su plata y el thesoro que tenia, y al fin ovolo de saber, y vino á el señor Condestable, y rogóle mui mucho que no quisiese fazer aquella partida. Y tanto insistió sobre ello con él que le ovo de tomar la fé que no se partiese de alli, fasta que el Obispo oviese la respuesta del señor Rey de una carta que sobre estas cosas le habia embiado. Y en estas diferencias estando, su Alteza escribió á el dicho señor Condestable y al seüor Obispo que escogiese y tomase qualesquier ciudad villa ó lugar de todos sus reynos, y que se fuese á ella, que él gela mandaria dar desembargada donde estubiese á su plazer, y que alli estando, se farian mucho mejor y mas presto sus fechos que estando fuera del reyno. Y tanto porfió en esto el señor Obispo con él, que ovo de venir en ello; y con el gran deseo que tenia de estar en la frontera por fazer guerra á los moros, elijió la ciudad de Jaen. Y esto asi acabado y concluido el señor Condestable se partió de Parexa á diez y ocho dias de Octubre, y fuése al castillo de Montizon que era de su hermano el Comendador, é alli se aposentó él y su gente. En Belmonte tuvo la fiesta de Todos los Santos y mandó facer un oficio por las animas de todos sus parientes finados y pasada la dicha fiesta el señor Condestable se fué para Chiclana, y estovo alli algunos dias y dende partióse y fué á dormir á las Navas de Santiesteban, y otro dia fué á comer á Linares, y á dormir á Baylen, donde fué mui alegremente recibido de la señora condesa su esposa y de la señora Doña Guiomar Carrillo su madre, y de todos los suios: las cuales señoras habia mandado venir por causa que la ciudad no estaba bien sana y morian en ella de pestilencia; asi mismo fué mui bien recibido de todos los vezinos de aquella villa en la qual él, y los suios fueron mui bien aposentados.

«Relacion de los fechos del mui magnifico é mas virtuoso señor, el señor don Miguel Lucas, mui digno condestable de Castilla», ed. Pascual de Gayangos, Memorial Histórico Español, Tomo VIII, Real Academia de la Historia, 1855, pp. 32 y 33.