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| Leandro da Ponte Bassano, Sacrificio de Noé tras el diluvio (1575-1600), Academia de San Fernando, Madrid |
65Al ver el Señor que la maldad del hombre crecía
sobre la tierra y que todos los pensamientos de su corazón tienden siempre y
únicamente al mal, 6el Señor se arrepintió de haber creado al
hombre en la tierra y le pesó de corazón. 7Dijo, pues, el
Señor: «Voy a borrar de la superficie de la tierra al hombre que he hecho,
junto con los cuadrúpedos, reptiles y aves del cielo, pues me pesa haberlos
hecho». 8Pero Noé obtuvo el favor del Señor. 9Esta
es la historia de Noé. Noé era un hombre justo e íntegro entre sus
contemporáneos. Noé siguió los caminos de Dios 10y engendró
tres hijos: Sem, Cam y Jafet. 11La tierra estaba corrompida
ante Dios y llena de violencia. 12Dios vio la tierra y, en
efecto, estaba corrompida, pues todas las criaturas de la tierra se habían
corrompido en su proceder. 13Dios dijo a Noé: «Por lo que a mí
respecta, ha llegado el fin de toda criatura, pues por su culpa la tierra está
llena de violencia; así que he pensado exterminarlos junto con la tierra. 14Fabrícate
un arca de madera de ciprés. Haz compartimentos en el arca, y calafatéala por
dentro y por fuera. 15La fabricarás así: medirá ciento
cincuenta metros de larga, veinticinco de ancha y quince de alta. 16Haz
una claraboya a medio metro del remate, pon una puerta al costado del arca y
haz una cubierta inferior, otra intermedia y otra superior. 17Yo
voy a enviar el diluvio a la tierra para exterminar toda criatura viviente bajo
el cielo; todo cuanto existe en la tierra perecerá. 18Pero yo
estableceré mi alianza contigo, y entrarás en el arca con tu mujer, tus hijos y
sus mujeres. 19Meterás también en el arca una pareja de cada
criatura viviente, macho y hembra, para que conserve la vida contigo. 20De
cada especie de aves, de ganados y de reptiles de la tierra, entrará una pareja
contigo para conservar la vida. 21Recoge toda clase de
alimentos y almacénalos para que os sirva de sustento a ti y a ellos». 22Noé
hizo todo lo que le mandó Dios.
71El Señor dijo a Noé: «Entra en el arca con toda tu familia, pues tú eres el
único justo que he encontrado en tu generación. 2De cada animal
puro toma siete parejas, macho y hembra; de los no puros, una pareja, macho y
hembra; 3y lo mismo de los pájaros, siete parejas, macho y
hembra, para que conserven la especie en la tierra. 4Dentro de
siete días haré llover sobre la tierra durante cuarenta días con sus noches, y
borraré de la superficie del suelo a todos los vivientes que he hecho». 5Noé
hizo todo lo que le mandó el Señor. 6Tenía Noé seiscientos años
cuando vino el diluvio a la tierra. 7Noé entró en el arca con
sus hijos, su mujer y sus nueras, para librarse de las aguas del diluvio. 8 De
los animales puros e impuros, de las aves y de todos los reptiles de la
tierra, 9entraron con Noé en el arca de dos en dos, macho y
hembra, como Dios había mandado a Noé. 10Pasados siete días,
las aguas del diluvio cubrieron la tierra. 11En el año
seiscientos de la vida de Noé, el día diecisiete del segundo mes, reventaron
las fuentes del gran abismo y se abrieron las compuertas del cielo, 12y
estuvo lloviendo sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches. 13Aquel
mismo día entró Noé en el arca con sus hijos, Sem, Cam y Jafet, su mujer y sus
tres nueras; 14y con ellos toda clase de fieras, de ganados, de
reptiles, que se arrastran por la tierra, y de aves (pájaros y seres alados),
según sus especies. 15Entraron con Noé en el arca parejas de
todas las criaturas con aliento vital; 16de todas las criaturas
entraron macho y hembra, como se lo había mandado Dios. Y tras él cerró el
Señor la puerta. 17El diluvio duró cuarenta días sobre la
tierra; el agua creció y levantó el arca, que se alzó por encima de la
tierra. 18El agua se hinchaba y crecía mucho sobre la tierra y
el arca flotaba sobre la superficie del agua. 19El agua se
hinchaba más y más sobre la tierra, hasta cubrir las montañas más altas bajo el
cielo; 20unos siete metros por encima subió el agua, cubriendo
las montañas. 21Perecieron todas las criaturas que se movían en
la tierra: aves, ganados, fieras y cuanto bullía sobre la tierra; y todos los
hombres. 22Todo lo que exhalaba aliento de vida, todo cuanto
existía en la tierra firme, murió. 23Así fueron exterminados
todos los seres de la superficie del suelo, desde los hombres hasta los
ganados, los reptiles y las aves del cielo; todos fueron exterminados de la
tierra. Solo quedó Noé y los que estaban con él en el arca. 24Las
aguas llenaron la tierra durante ciento cincuenta días.
81Entonces Dios se acordó de Noé, de todas las fieras y de todo el ganado que
estaban con él en el arca; Dios hizo soplar el viento sobre la tierra y el agua
comenzó a bajar. 2Se cerraron los manantiales del abismo y las
compuertas del cielo, y cesó la lluvia del cielo. 3El agua se
fue retirando poco a poco de la tierra y decreció, de modo que a los ciento
cincuenta días, 4el día diecisiete del mes séptimo, el arca
encalló sobre las montañas de Ararat. 5El agua continuó
disminuyendo hasta el mes décimo, y el día primero de ese mes asomaron los
picos de las montañas. 6Pasados cuarenta días, Noé abrió la
claraboya que había hecho en el arca 7y soltó el cuervo, que
estuvo saliendo y retornando hasta que se secó el agua en la tierra. 8Después
soltó la paloma, para ver si había menguado el agua sobre la superficie del
suelo. 9Pero la paloma no encontró donde posarse y volvió al
arca, porque todavía había agua sobre la superficie de toda la tierra. Él
alargó su mano, la agarró y la metió consigo en el arca. 10Esperó
otros siete días y de nuevo soltó la paloma desde el arca. 11Al
atardecer, la paloma volvió con una hoja verde de olivo en el pico. Noé
comprendió que el agua había menguado sobre la tierra. 12Esperó
todavía otros siete días y soltó la paloma, que ya no volvió. 13El
año seiscientos uno, el día primero del mes primero se secó el agua en la
tierra. Noé abrió la claraboya del arca, miró y vio que la superficie del suelo
estaba seca. 14El día veintisiete del mes segundo la tierra
estaba seca. 15Entonces dijo Dios a Noé: 16«Sal
del arca con tu mujer, tus hijos y tus nueras. 17Haz salir
también todos los animales que están contigo, todas las criaturas: aves,
ganados y reptiles; que se muevan por la tierra, sean fecundos y se
multipliquen en ella». 18Salió, pues, Noé con sus hijos, su
mujer y sus nueras. 19También salieron del arca, por familias,
todos los animales, todos los ganados, todas las aves y todos los reptiles que
se mueven sobre la tierra. 20Noé construyó un altar al Señor,
tomó animales y aves de toda especie pura y los ofreció en holocausto sobre el
altar. 21El Señor olió el aroma que aplaca y se dijo: «No
volveré a maldecir el suelo a causa del hombre, porque la tendencia del corazón
humano es mala desde la juventud. No volveré a destruir a los vivientes como
acabo de hacerlo. 22Mientras dure la tierra no han de faltar siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, día y noche».
91Dios
bendijo a Noé y a sus hijos diciéndoles: «Sed fecundos, multiplicaos y llenad
la tierra. 2Todos los animales de la
tierra y todas las aves del cielo os temerán y os respetarán; todos los
reptiles del suelo y todos los peces del mar están a vuestra disposición. 3Todo lo que vive y se mueve
os servirá de alimento: os lo entrego todo, lo mismo que los vegetales. 4Pero no comáis carne con
sangre, que es su vida. 5Pediré cuentas de vuestra
sangre, que es vuestra vida; se las pediré a cualquier animal. Y al hombre le
pediré cuentas de la vida de su hermano. 6Quien derrame la sangre de
un hombre, por otro hombre será su sangre derramada; porque a imagen de
Dios hizo él al hombre. 7Vosotros sed fecundos y
multiplicaos, moveos por la tierra y dominadla». 8Dios dijo a Noé y a sus
hijos: 9«Yo establezco mi alianza
con vosotros y con vuestros descendientes, 10con todos los animales que
os acompañan, aves, ganados y fieras, con todos los que salieron del arca y
ahora viven en la tierra. 11Establezco, pues, mi alianza
con vosotros: el diluvio no volverá a destruir criatura alguna ni habrá otro
diluvio que devaste la tierra». 12Y Dios añadió: «Esta es la
señal de la alianza que establezco con vosotros y con todo lo que vive con
vosotros, para todas las generaciones: 13pondré mi arco en el cielo,
como señal de mi alianza con la tierra. 14Cuando traiga nubes sobre la
tierra, aparecerá en las nubes el arco 15y recordaré mi alianza con
vosotros y con todos los animales, y el diluvio no volverá a destruir a los
vivientes. 16Aparecerá el arco en las
nubes, y al verlo recordaré la alianza perpetua entre Dios y todos los seres
vivientes, todas las criaturas que existen sobre la tierra». 17Aún dijo Dios a Noé: «Esta
es la señal de la alianza que establezco con toda criatura que existe en la
tierra». 18Los hijos de Noé que
salieron del arca fueron Sem, Cam y Jafet.
Sagrada Biblia, Génesis, 6:5 – 9:18, versión oficial de la Conferencia
Episcopal Española, Editorial BAC