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| Simon & Garfunkel |
viernes, 30 de noviembre de 2018
jueves, 29 de noviembre de 2018
Pasajes 1
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| Pasaje del Comercio o de Murga, calle de la Montera, 33, Madrid Foto: Antonio Erena, 2.11.18 |
miércoles, 28 de noviembre de 2018
martes, 27 de noviembre de 2018
Rufianes
| Leonardo Alenza, En el garlito, Museo del Prado |
lunes, 26 de noviembre de 2018
Obituarios 32
Obituarios 31
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| José Luis Pellicena (2.03.1933-22.11.18) en Crimen y castigo (Alberto González Vergel, Tve, 1970) |
Crimen y castigo, Tve, serie completa
domingo, 25 de noviembre de 2018
El cantante de la semana 93
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| George London (30.05.1920 - 24.03.1985) |
sábado, 24 de noviembre de 2018
Fotogramas 94
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| Sonata de otoño (Höstsonaten), Ingmar Bergman, 1978 |
viernes, 23 de noviembre de 2018
Música popular 82
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| Álvaro Carrillo (2.12.1919-3.04.1969) |
jueves, 22 de noviembre de 2018
Música - Perritos 25
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| Pietro Longui, El pequeño concierto (Il concertino), Galería de la Academia, Venecia |
miércoles, 21 de noviembre de 2018
Silencio
| José Ortiz Echagüe, Cartujo en la celda (1950) Fondo Fotográfico de la Universidad de Navarra |
martes, 20 de noviembre de 2018
Niños
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| José López Arjona (31.05.1910-21.01.2005), Niño con barquito de papel Foto: Antonio Erena (15.11.18) |
lunes, 19 de noviembre de 2018
Aniversarios 33 - Perritos 24
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| Leopold Kupelwieser, Charadas en Atzenbrugg, 1821 Franz Schubert (31.01.1797-19.11.1828) al piano Museo de Viena (Karlsplatz) |
domingo, 18 de noviembre de 2018
El cantante de la semana 92
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| Hildegard Behrens (9.02.1937-18.08.2009) como Brunnhilde Foto: Winnie Klotz |
sábado, 17 de noviembre de 2018
Fotogramas 93
| El baile de los vampiros (The Fearless Vampire Killers), Roman Polanski, 1967 |
El baile de los vampiros, escena del baile
viernes, 16 de noviembre de 2018
Música popular 81
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| Golpes Bajos |
Tengo en una caja
metidas unas moscas,
¿por qué?
No sabría cómo
explicároslo.
Tengo moscas
pequeñas,
tengo moscas grandes,
¿y qué?
Las guardo a
escondidas,
¿qué se imaginan en
casa?
Llego del trabajo
y me pongo a
observarlas.
Mientras las unas
parecen
volar confiadas,
en cambio las otras
están asustadas.
Mis moscas más
grandes
se comen a las otras,
¿por qué?
¡Mira que están locas
estas bichas tan
gordas!, ¿y qué?
Escenas macabras
te brinda mi caja,
festín que preparo
todas las mañanas.
Estos insectos voraces
no se conforman con
nada,
se roban bocados
quedándose hartas.
¡Sabor!
¡Escúchame mi negra!
Colecciono moscas,
pero no estoy loco,
¿por qué?
Colecciono moscas,
pero no están locas,
¿y qué?
Han hecho astillas la
caja
de lo que están
engordando
y vuelan pesadamente
dando vueltas al
cuarto.
Ahora soy yo el que
se asusta,
se han relamido mil
veces,
como no encuentre las
llaves
van a empezar a
comerme.
¡Sabrosura!
Escucha cómo hace la
mosquita.
Escucha cómo hace la
mosquita.
Soy un negrito que
viene
a tocarle aquí el
son.
Mosquita traicionera,
mala, mala, mala.
Germán Coppini y Pablo
Novoa, Colecciono moscas
jueves, 15 de noviembre de 2018
Nostalgia 2 - Gastromanía 25
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| Antiguo anuncio de los pastelitos de Bimbo Bony, Bucaneros, Tigretón y Pantera Rosa |
miércoles, 14 de noviembre de 2018
Miradas 12
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| Hattie Tom, delegada apache chiricahua en el Congreso Indio, Omaha, 1898 Foto: Frank Albert Rinehart |
martes, 13 de noviembre de 2018
Martes y trece - Lecturas 6
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| Pedro Muñoz Seca, La venganza de don Mendo Editorial Afrodisio Aguado, 1978 |
MENDO.– (Incorporándose, restregándose los ojos y mirando a la claraboya.)
Ya amanece. Por esa claraboya
las luces del crepúsculo
atalayo:
pronto entrará del sol el
puro rayo
que a las sombras arrolla
y en bienestar convierte mi
desmayo... (Por la claraboya entra
triunfante un rayo de sol.)
¡Ya el rayo destella!...
¡Ya mi prisión se enjoya de
luz bella!...
¡Ya soy dueño de mí!... ¡Ya
bien me hallo!... (Canta un gallo dentro,
lejos.)
¡Ya trina el ruiseñor!... ¡Ya
canta el gallo!... (Pausa.)
¡Trece de mayo ya!... ¡Quién
lo diría!
Llevo en esta prisión un mes
y un día,
sin
por nadie saber lo que acontece... (Estremeciéndose.)
¡Y hoy es martes, gran Dios!...
¡Martes y trece!...
¿Por qué el terror invade el
alma mía?
¿Por qué me inspira un miedo
extraordinario
esa cifra, ¡ay de mí!, del
calendario? (Como loco.)
¡Ah, no, cifra fatal!... No
humillaréis
el valor de don Mendo; no
podréis;
todos iguales para mí
seréis...
¡Trece, catorce, quince y
dieciséis! (Pausa.)
Pedro Muñoz Seca, La
venganza de don Mendo
Jornada Segunda (fragmento)
lunes, 12 de noviembre de 2018
Pan y rosas
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| Joaquín Marchal, San Diego de Alcalá (detalle), convento de Santa Úrsula, Alcalá de Henares, foto del mismo autor, 11.11.18 |
Qué bien se echa de
ver, divino Diego,
que en Alcalá
estudiastes teología,
pues tan divina cátedra
se os fía,
desde donde enseñáis
letras de fuego.
¿Mas cómo sois tan
sabio, si sois lego?
Pues dos maestros
disputando un día,
de tantos argumentos
la porfía
controvertida
resolvistes luego.
Teólogo salistes
admirable
de un libro, cuyas
hojas milagrosas
hacen que un alma en
todas ciencias hable.
Y entre las que
sabéis maravillosas,
mirad si sois
filósofo notable,
pues hacéis entender
que el pan es rosas.
Lope de Vega
domingo, 11 de noviembre de 2018
El cantante de la semana 91
| Helge Rosvaenge (29.081897-17.06.1972) como Parsifal en Bayreuth Foto: Werner Weirich |
sábado, 10 de noviembre de 2018
Fotogramas 92 - Otoño 2
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| Un hombre llamado Flor de Otoño, Pedro Olea, 1978 |
Les sanglots longs
Des violons
De l'automne
Blessent mon coeur
D'une langueur
Monotone.
Tout suffocant
Et blême, quand
Sonne l'heure,
Je me souviens
Des jours anciens
Et je pleure
Et je m'en vais
Au vent mauvais
Qui m'emporte
Deçà, delà,
Pareil à la
Feuille morte.
Los sollozos largos
de los violines
del otoño
lastiman mi corazón
con una languidez
monótona.
Todo sofocado
y pálido, cuando
suena la hora
yo recuerdo
los días antiguos
y lloro.
Y me voy
con un mal viento
que me lleva
de acá para allá
como a las
hojas muertas.
Verlaine, Canción de otoño (Chanson d’automne)
de Poemas saturnianos (Poèmes
saturniens)
(trad. Antonio Erena).
viernes, 9 de noviembre de 2018
Música popular 80
jueves, 8 de noviembre de 2018
Mondo brutto 13
miércoles, 7 de noviembre de 2018
Curiosidad
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| ΑΩ, instalación de Mat Collishaw en la exposición Más allá de 2001: odiseas de la inteligencia, Espacio Fundación Telefónica, Madrid, foto: Antonio Erena, 2.11.18 |
Mat Collishaw, página web
martes, 6 de noviembre de 2018
domingo, 28 de octubre de 2018
El cantante de la semana 90
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| Janet Baker (21.08.1933) Foto: Godfrey Argent 1969, National Portrait Gallery, Londres |
sábado, 27 de octubre de 2018
Fotogramas 91
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| Los gozos y las sombras (capítulo 6), Rafael Moreno Alba, 1981 |
Cayetano llegó en
seguida y se apartó con él a un rincón, cerca de la radiogramola, en que sonaba
un tango.
-¿Cuánto pides por
la casa y las tierras que el Galán te lleva en arriendo? Me refiero a la
Granja de Freame. Al principio, Carlos no caía en la cuenta.
-No te hagas el
desentendido. El Galán es el padre de Rosario, mi querida.
-¡Ah!
-Quiero comprarte
la finca.
-No se me había
ocurrido venderla.
-Eso no importa.
Te ofrezco por ella cinco mil duros. Bien vendida, no creo que valga arriba de
sesenta mil reales. No encontrarás a nadie que te dé un cuarto más. Te advierto
que haces un negocio redondo. Te pagan de renta catorce duros anuales. Los
cinco mil duros, puestos en el Banco al tres por ciento, te dan diez veces más.
Carlos se encogió
de hombros.
-Ni las setenta
pesetas que me dan ahora, ni las setecientas que pudieran darme, me sacarán de
pobre.
-Eso no es una
razón ni una respuesta.
-Quiero decir que
no me interesa vender nada.
-¿Y un cambio?
Tenemos algunas fincas colindantes. Puedes redondear un predio.
-Tampoco.
Cayetano no
respondió. Sacó tabaco, lió un pitillo, sin ofrecer, y lo encendió.
-Tengo mis motivos
para querer esa finca. Supongo que se te alcanzarán.
-No.
-Están bien
claros. Rosario vive en ella, y tú eres el propietario.
-Rosario vive en
ella desde que nació, y no se te ha ocurrido hasta ahora comprarla.
-Supón que quiero
regalársela.
-Por lo que me has
dicho, habrá otras mejores por el mismo dinero.
-Yo quiero ésa.
Carlos, con la
misma lentitud, y en silencio, sacó de su tabaco, lió y encendió.
-No venderé nada
que haya sido de mis padres.
-¡Eso es una
estupidez! Tendrás que hacerlo si no quieres morir de hambre. Sabes de sobra
que tus rentas no te darán para vivir.
-¿Has echado la
cuenta?
Al céntimo.
Pagadas las contribuciones, te quedan libres unos sesenta duros al mes.
-Me propongo,
justamente, vivir con ese dinero. Llamémoslo... una experiencia.
-¿De miseria?
-De libertad.
-No lo entiendo.
-Si acomodo mi
vida a esos ingresos, puedo hacer lo que me dé la gana, o no hacer nada.
-¿Y llamas a eso
libertad?
-Lo es.
Cayetano bajó la
cabeza, como si meditase.
-También tú eres
un anarquista. Las gentes como tú están de más en el mundo. Pronto no quedarán
ya ni como mal ejemplo.
-¿Y las que son
como tú?
Cayetano le miró
con furia orgullosa.
-Yo me levanto
cada mañana a las siete, y a las ocho estoy en mi puesto. Hago funcionar mi
empresa y doy de comer a varios cientos de familias. Después de ocho horas de
trabajo soy libre, pero he conquistado mi libertad.
Carlos se encogió
de hombros.
-No me interesa
conquistar nada. Me basta con mantener lo que tengo.
-¿Tus propiedades?
-Hablábamos de la
libertad.
-¿Es por eso por
lo que el otro día rechazaste mi ofrecimiento?
-No. Entonces no
sabía aún a qué atenerme sobre lo que iba a hacer. Ahora ya lo sé. Si repitieras
la oferta, la rechazaría otra vez, porque, aceptándola, dejaría de ser libre.
-Según tú, los
mendigos son libres.
-Indiscutiblemente.
-No os entiendo.
Pero me alegro de que ya no mandéis en el mundo. Las gentes como yo haremos más
felices a los hombres.
Sacudió la mano
como para alejar ideas inoportunas.
-Pero no te he
traído aquí para teorizar, sino para pedirte un favor. Creí que te agradaría
hacérmelo, incluso que te complacería. Has podido comprobar mi buena
disposición hacia ti. Y debo advertirte que no suelo pedir favores, pero que
cualquiera de ésos saltaría de alegría si yo, yo, le pidiese algo.
Se levantó.
-Creo que te
pesará.
-Escucha un
momento.
Carlos se levantó
también.
-Quiero que sepas
que no deseo verme mezclado en vuestros líos. O, si prefieres que te lo diga de
otra manera, no estoy dispuesto a que me consideres como uno de ésos, algo así
como súbdito tuyo, ni tampoco como enemigo. Deseo permanecer al margen; ya lo
sabes. Acabo de hablarte de mi libertad.
Cayetano rió.
-Eso no puede ser.
Aquí no hay nadie libre; aquí no hay más que amigos o enemigos. Y el que quiere
estar conmigo..., ya sabe.
-Tiene que
obedecerte, ¿no?
-Llámalo como
quieras. Pero el que no me obedece es mi enemigo.
-Bien. Habrás
visto que no te obedezco.
-Quiero pensar que
no te has dado cuenta de la realidad, o que te engaña tu amistad con doña
Mariana. Quizá cambies de manera de ver las cosas. Salvo si te vas del pueblo,
naturalmente.
-Me quedo porque
me apetece.
-Estás un poco en
Babia, Carlos.
Se sentó en el
brazo del sillón, sonriente.
-He oído decir que
todos los sabios están un poco en Babia. ¿No te has dado cuenta de que, si
quiero, puedo hacerte la vida imposible? Sin ir más allá: ayer he comprado unas
tierras que lindan con tu pazo. Esta mañana fui a verlas; tus árboles les dan
sombra y no dejan crecer la mies. Te llevaré al juzgado y te haré cortar los
árboles.
-No lo harás.
-¿Vas a
impedírmelo por la fuerza?
-No pienso. Pero
vendré al casino todas las tardes, después de comer, y explicaré a tus
súbditos, con todo lujo de detalles, con todos los términos técnicos que hagan
falta, que eres un pobre enfermo, un neurótico aquejado del complejo de Edipo.
-¿Qué?
-¿No sabes lo que
es? Está muy de moda. Cualquier médico de La Coruña podrá explicártelo. Posiblemente tus súbditos, después de saberlo, no te obedezcan
como ahora, y hasta es probable que te compadezcan. Cayetano, de un movimiento
rápido, le agarró por la muñeca; y los jugadores del tresillo, y los del
chamelo, que observaban, dejaron de jugar, se incorporaron y se hizo el
silencio.
-Vas a decirme
ahora mismo qué es eso.
-No.
Gonzalo Torrente Ballester, Los gozos y las sombras I. El señor llega, colección El Libro de Bolsillo, Alianza Editorial, 6ª edición, abril 1982, págs. 197-201.
viernes, 26 de octubre de 2018
Música popular 79
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| Rick Wakeman (18.05.1949) Foto: Michael Putland (1971) |
jueves, 25 de octubre de 2018
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