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martes, 3 de marzo de 2026

Desolación 25

Jan Steen, The Effects of Intemperance (Las consecuencias de los excesos, 1663-1665), National Gallery, Londres

Las botellas que llevan 15 años abasteciendo de agua potable a Bernuy-Zapardiel (Ávila, 90 habitantes) sirven incluso al vaciarse: se rellenan del imbebible líquido que sale del grifo y acaban en los umbrales de las puertas para que los perros no meen en ellas. Los vecinos se han acostumbrado al camión que cada 15 días reparte palés de botellas porque el suministro está contaminado por nitratos y arsénico, cuya concentración en los acuíferos de Castilla y León supera a menudo un porcentaje crítico. Un estudio del Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo, publicado por el Ministerio de Sanidad, indica que en 2024 hubo 195 pueblos afectados, lo que alcanza a 33.168 habitantes. Las plataformas vecinales y los ecologistas advierten de que, además de los plaguicidas y fertilizantes, la proliferación de macrogranjas porcinas y plantas de biogás y sus purines asociados pueden agravar el problema.

Huele mal. El viento mueve el hedor de las cercanas granjas de cerdos por las calles vacías de Bernuy, donde solo hay unas almas en el bar. El camarero, Luis Encinas, de 52 años, comenta que ya antes de rebasar los niveles actuales “el agua sabía a cloro que jodía”. Su parroquiano Miguel Ángel González, de 50, corta tortilla y chorizo con una navaja y menciona el arsénico —“ya nos hemos acostumbrado”— antes de dirigirse a su garaje, donde infinidad de botellas esperan turno. “Somos cinco y se beben sin querer”. Con el vino, bromea, no hay fallo.

La peste se intensifica cerca de la laguna de Lavajuelo, entre los pueblos abulenses Arévalo (8.200 habitantes) y Aldeaseca (210), al norte de la provincia, donde las lluvias invernales han resucitado una balsa antaño desecada para ganar terreno agrícola. Luis Martín, ornitólogo, otea tras su telescopio con la nariz arrugada y señala una de las aún pequeñas granjas de cerdos, anticipo de las venideras cuando avancen los tres proyectos en marcha de plantas de biogás, una energía verde que emana del tratamiento de purines y restos orgánicos o cadáveres de animales. Pocos empleos, mucha potencial afección medioambiental, resume Martín, molesto con la ubicación de esas instalaciones: una loma cuyas aguas resbalan hacia esa laguna, donde las precipitaciones. que se contaminan también, recalan en los acuíferos subterráneos.

Manuel Iglesias, geólogo por la Universidad de Salamanca, afirma que las macrogranjas “son un problema por el exceso de deshechos, los acuíferos son difíciles y el del Duero tiene zonas más permeables y menos permeables”, de modo que según donde acaben los purines pueden perjudicar más o menos a estas balsas subterráneas. “En la huerta siempre se ha echado la mierda de los marranos pero depende de lo superficial que sea el acuíferos y que haya ríos, la clave es el control”, resume.

“NoMetaNo”, reza una pintada en un muro de una fábrica contigua, como protestan muchas asociaciones en la comunidad donde hay ya tramitándose hasta 95 de estas instalaciones y unos cinco millones de cerdos, el doble que personas, con decenas de macrogranjas en tramitación. “Las plantas de biometano van a centralizar toda la mierda y contaminar con miles de camiones que traerán purines de otros lados”, censura Martín. Su compañero de lucha Agustín Canales, de 57, lamenta que en Arévalo, donde a veces se libran de agua con concentración 50 miligramos por litro que marcan el límite aceptable, mucha gente compra garrafas porque no se fía. “Hay Ayuntamientos que conservan la dignidad y defienden a los vecinos y otros que se venden y nos enfrentan, son correligionarios”, reprueba. Su municipio, gobernado por el PP, como la Junta, promulgó una moción contra esos proyectos, aunque estos activistas temen que ceda porque los echaron del último Pleno.

“Cuando lleguemos a ese río, cruzaremos ese puente”, aseguró el alcalde, Vidal Galicia, a quien ahora los carteles reivindicativos del colectivo, pegados sobre anuncios de eventos taurinos, le recuerdan la frase con ilustraciones de ríos contaminados y peces muertos. Aurora Vilarino, de la coordinadora de Stop Biogás España, Stop Biogás Castilla y León y presidenta de la asociación de vecinos de Milagros (Burgos, 420 habitantes), lo resume así: “Estos proyectos son una espiral donde unos pocos ganan y los demás perdemos calidad de vida y futuro sostenible. Los políticos deben defender nuestro territorio, no venderlo. Somos personas viviendo en territorio, no territorio”. Koldo Hernández, coordinador de Agua en Ecologistas en Acción, esgrime que “es algo recurrente que afecta al medio ambiente, a la salud y a la calidad de vida, urge reducir la contaminación para evitar que la solución sea la resignación o que el arreglo recaiga en los sistemas de potabilización de pequeños Ayuntamientos sin recursos”.

La también activista arevalense Blanca Alonso, de 59, celebra el éxito de las movilizaciones, con 4.300 firmas contra el biogás y manifestaciones con 800 personas, pero lamenta que los empresarios y hosteleros, pese a que el combo de cerdos y biometano no los beneficia, “tienen miedo a posicionarse”. “Vamos a presentar un contencioso-administrativo para intentar parar las licencias”, agrega. Su colega Sara Martín, de 54, destaca las infecciones oculares que ella y los hijos de unos amigos, con quienes no habían hablado del tema hasta que les sucedió lo mismo, sufrieron a raíz del agua de la ducha: “El médico me recetó colirios y me reconoció que podría venir por ese motivo, llevo 20 años cocinando con agua embotellada, 400 euros anuales, porque las tuberías de mi casa nueva cogieron color ¡y eso es lo que nos bebemos”. El grupo llama a la movilización: “Hay gente que dice ¿Por qué os movéis si ya está hecho? Para que vean que no concordamos”.

«La Ávila que no puede beber agua del grifo por la contaminación de los acuíferos: “Se va a agravar por las macrogranjas” Al menos 195 pueblos de Castilla y León carecieron de suministro de agua potable en 2024 por la agricultura intensiva y la proliferación de purines del creciente sector porcino», Juan Navarro, El País, 02.03.26

martes, 3 de junio de 2025

Venatoria 9

Juan Manuel Varela Simó, Conejo común (Oryctolagus cuniculus, c. 1990-2010), Archivo del Museo Nacional de Ciencias Naturales, Madrid

El primer censo del conejo de monte en la península Ibérica muestra una bajada generalizada del 18% con datos tomados entre 2009 y 2022, pero con importantes fluctuaciones dependiendo de las áreas. En las zonas forestales y en los montes la especie está en caída libre con una disminución del 57,75%, mientras que en las agrícolas esta cifra se reduce al 10%, pero con una tendencia al alza en los últimos años. Los cambios en los usos del suelo, con la desaparición del paisaje tradicional en mosaico, y las enfermedades son los factores que se vinculan al descenso de estas poblaciones. El trabajo, realizado dentro del proyecto europeo Life Iberconejo, incluye un mapa que muestra la densidad de población de estos animales. Una información que es “vital para la toma de decisiones partiendo del estado de la especie, clave en los paisajes mediterráneos", indican los autores del estudio.

Mapa que muestra la abundancia del conejo. Life Iberconejo

El conteo se ha realizado con los datos de capturas cinegéticas, además de con exploraciones de campo en Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura y Portugal, los territorios participantes en el proyecto.

El mapa muestra esta doble cara del conejo de monte, sus fluctuaciones de un lugar a otro. Su densidad es alta principalmente en cuatro grandes zonas españolas asociadas a medios agrícolas —las mesetas sur y norte, y los valles del Ebro y Guadalquivir—. Allí se concentra el conflicto con la agricultura. “Son áreas en las que hay explosiones de conejos que provocan daños graves porque tienen comida y pocos depredadores, y los cazadores no dan abasto en algunas de ellas”, explica Ramón Pérez de Ayala, director del proyecto Life y miembro de la organización conservacionista WWF.

No ocurre lo mismo en las zonas con predominio del monte mediterráneo, como Sierra Morena, las sierras extremeñas o gran parte de Portugal, donde debería cumplir su papel ecológico como especie presa y donde su caza genera beneficios socioeconómicos. Allí el declive es acusado y evidencia la razón por la que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo ha catalogado en peligro de extinción. El mapa que refleja todos estos datos de abundancia, está elaborado con una resolución de 2 x 2 kilómetros en toda la península Ibérica, “alcanzando un nivel de detalle sin precedentes a escala nacional”, sostienen los autores.

Dieta favorita del lince y el águila imperial

La caída de este animal es muy relevante debido a su importancia ecológica y socioeconómica. Se le considera “un ingeniero de los ecosistemas”, señalan los autores del mapa, por su capacidad para modelar el entorno y ser presa de más de 40 especies de mamíferos y aves en el monte mediterráneo. El lince y el águila imperial dependen por completo de esta especie, y es muy importante para el buitre negro o el águila perdicera. A ellos se unen múltiples depredadores: desde el zorro, hasta serpientes que se comen a los gazapos, pasando por el jabalí que puede acabar con todas las crías de una madriguera en sus primeras semanas de vida.

Para elaborar el mapa de distribución de la especie, investigadores del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC - CSIC, UCLM, JCCM) han desarrollado un modelo matemático que integra diversas fuentes de datos: la situación poblacional a gran escala —las estadísticas cinegéticas de animales cazados—, datos a escala regional y local — conteos de conejos o de indicios de su presencia sobre el terreno, respectivamente —, e información sobre las características del hábitat.

El trabajo ha partido de un acuerdo entre todos los agentes implicados en la gestión de la especie, incluido el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Instituto de Conservação da Natureza e das Florestas (ICNF) de Portugal. Esta colaboración, que también incluyó a entidades científicas, conservacionistas, cinegéticas y agrarias, ha permitido estandarizar las metodologías de seguimiento del conejo de monte y coordinar la recogida de datos en el territorio, puntualizan desde el proyecto. Solo de esta forma se pueden obtener “resultados fiables y comparables a escala ibérica”, concretan.

“Los montes españoles pierden el 60% de los conejos”, Esther Sánchez, El País, 02.06.25

jueves, 2 de mayo de 2024

Desolación 21

Desmán ibérico o de los Pirineos (Galemys pyrenaicus), ilust. de Juan M. Varela, fuente: Enciclopedia virtual de los vertebrados españoles (página web)
Es pequeño, rechoncho, con apariencia de rata, excepcional buceador, hocico en forma de trompa, de hábitos nocturnos y uno de los grandes olvidados de la naturaleza en España. El desmán ibérico (Galemys pyrenaicus) comparte con otros mamíferos, como el lince o el oso, ser exclusivo de la península Ibérica y estar en peligro, pero no atrae tantos recursos para su conservación, a pesar de que ha perdido el 70% de su área de distribución desde 1990 y su declive continúa imparable. Si se perdiera, desaparecería una joya de la evolución ―en el mundo solo existe otro: el desmán ruso―, que necesita agua limpia y oxigenada; hábitats sin fragmentar en ríos de corriente rápida que mantengan el caudal en verano, sin grandes presas y con riberas intactas donde refugiarse. Unos requisitos complicados de reunir en la actualidad, que se agravan con las sequías cada vez más frecuentes debido al cambio climático. El último diagnóstico realizado por el Ministerio para la Transición Ecológica este año es tan pesimista, que los modelos predictivos señalan que la especie se podría extinguir en el corto plazo (entre 10 y 30 años) si no se actúa de forma inmediata.
Ángel Fernández González, biólogo, consultor ambiental y uno de los mayores expertos en España de la especie, recuerda cuando desmán vivía tiempos más felices y su abuelo le decía: “No entiendo cómo te puedes ganar la vida con esa rata”. Le gustaba la pesca y conocía a los desmanes que vivían en el parque natural de Somiedo (Asturias), cuando capturaba truchas a vara fija, una técnica antigua que obliga a los pescadores a permanecer quietos durante mucho tiempo, lo que facilitaba el encuentro con la esquiva especie. Entonces el micromamífero era abundante allí, pero ahora ha quedado relegado a un par de cabeceras de ríos. “Su tendencia es negativa en todos los lugares de España donde sobrevive”, concreta el biólogo, que está elaborando una actualización del estado de conservación de la especie encargada por el ministerio.
Ante el desastroso resultado, el departamento de Teresa Ribera convocó este 11 de marzo al grupo de trabajo de la especie, formado por las comunidades autónomas y el Estado, al que también se invita a expertos. “Hubo unanimidad en que la situación requiere una reacción inmediata”, explica Ricardo Gómez, jefe de servicio de Vida Silvestre de la subdirección general de Biodiversidad Terrestre y Marina del ministerio. Entre las medidas que se consideran imprescindibles destaca la lucha contra el visón americano ―especie exótica invasora y uno de sus principales depredadores―, catalogar a toda la población en peligro crítico de extinción, porque en la actualidad solo está considerada así la del Sistema Central, a punto de expirar, mientras que el resto cuenta con un grado menor de protección. También se estudian otras actuaciones como fomentar la cría en cautividad, algo que todavía no se ha logrado.
Las migajas en núcleos diminutos
“Es nuestro ornitorrinco, parece que está hecho de trozos de otros animales y se nos está yendo a una velocidad pasmosa”, corrobora Jorge González Esteban, biólogo y consultor ambiental, que también trabaja en el proyecto y que participó en el primer inventario de la especie a principios de los noventa del siglo pasado. En ese momento ya existía declive, pero “era impensable que llegáramos a un punto como el actual”, porque la distribución era amplia todavía.
Tampoco se le pasaba por la mente a Félix Rodríguez de la Fuente cuando grabó al “increíble desmán de los Pirineos”, que no había sido “filmado jamás en la naturaleza” para un capítulo de la emblemática serie El Hombre y la TierraLo describía como “un extraño topo de agua, que captura larvas de insectos acuáticos” y necesita “aguas cristalinas”. El cambio actual es tan drástico, que “antes el área de distribución se podía representar como una barra de pan entera, con una población continua, y ahora solo tenemos migajas repartidas en núcleos pequeñísimos”, describe González Esteban.
Esas migajas se distribuyen en cinco emplazamientos en España, Portugal, Francia y Andorra. El occidental se extiende por el norte de Portugal, Galicia y la parte occidental de Asturias, León y Zamora; el cantábrico por la zona oriental de Asturias, León, Cantabria y Palencia; el pirenaico por ambas vertientes de los Pirineos; el del Sistema Ibérico por La Rioja, Burgos y Soria, y el del Sistema Central, uno de los más amenazados, por Ávila y Cáceres. Las poblaciones noroccidentales son las que se encuentran en mejor estado, porque los ríos continúan relativamente conectados.
El investigador del Instituto de Biología Evolutiva del CSIC, Jose Castresana, señala que existe “muy poco conocimiento sobre la especie, que es muy singular desde el punto de vista evolutivo”. En el mundo solo viven dos tipos de desmanes, el ibérico y el ruso. “Es una joya evolutiva y supone una gran responsabilidad para los países donde lo tenemos”, sostiene.
Mediante análisis genéticos, Castresana ha constatado que “el panorama es bastante peor que el esperado”. El desmán, explica, parte de una de las diversidades genéticas más bajas de todos los mamíferos, “más que el lince o que el visón europeo [ambas especies en peligro de extinción]”, lo que los hace menos resistentes para enfrentarse a cambios ambientales o enfermedades. “Esta característica tiene que ver con la evolución de la especie y no se ha generado ahora, probablemente viene de las épocas glaciales, cuando debieron quedar pocos ejemplares”, aclara.
A ello se une la endogamia, “un factor que sí es producto de la alteración que ha sufrido su hábitat, que impide a las poblaciones conectar entre ellas debido a las barreras, de forma que los desmanes de los tramos altos de los ríos no tienen ningún pariente en las partes bajas”, describe. Con el análisis del ADN de pelos del animal han constatado que existen altos niveles de endogamia porque se han estado cruzando durante décadas entre parientes muy próximos, entre hermanos, primos hermanos... “Es una situación muy triste, y un problema que se sospechaba, pero sin llegar a una magnitud como la que hemos visto”, concreta Castresana. Desconoce si este alto índice de endogamia juega un papel fundamental en la desaparición de la especie, “pero no es un dato halagüeño, porque puede afectar a la fertilidad y llevar a la extinción”, asegura el científico.
¿Se está a tiempo de salvar a la especie? “Como en cuatro años no hayamos puesto en marcha las acciones principales, nos quedamos sin desmán”, plantea Ramón Pérez de Ayala, miembro de la ONG conservacionista WWF, que está apoyando el proyecto de recuperación. “El panorama es peor que cuando empecé a trabajar con el lince, ni siquiera se sabe cuántos ejemplares hay”, advierte. A pesar de la difícil situación, los expertos coinciden en que se está en la buena línea y existe un consenso entre las administraciones para aplicar medidas urgentes. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) también se ha puesto en marcha y está organizando una estrategia transnacional entre los cuatro países en los que habita el desmán ibérico para abordar su conservación. Pero, “habría mejores perspectivas si hubiéramos empezado en 1990, ahora es el momento de las medidas desesperadas”, plantea el biólogo Jorge González Esteban.
«El raro mamífero con trompa y patas palmeadas: el desmán ibérico se enfrenta a su extinción», Esther Sánchez, El País, 22.04.24

martes, 19 de diciembre de 2023

Desolación 20

Carmen Laffón, El Coto desde Sanlúcar I, Punta de Malandar (1979), Museo Reina Sofía
"Doñana pierde el prestigioso distintivo verde de la mayor organización ambiental del mundo por el declive de su biodiversidad y la mala gestión", Lucía Vallellano, Radio Huelva - Cadena Ser, 18.12.23
Carmen Laffón en el Museo Reina Sofía
Madame Tussauds Doñana (anterior entrada del blog)

NINA.- «¡Gentes! ¡Leones! ¡Aguilas y codornices!... ¡Ciervos astados! ¡Gansos! ¡Arañas! ¡Peces silenciosos que poblabais el agua! ¡Estrellas del mar y demás seres que el ojo humano no alcanza a ver!... ¡Vidas todas, vidas todas, en suma..., que girasteis sobre vuestro triste círculo y os apagasteis!... ¡Hace ya mil siglos que la tierra no contiene ni un solo ser vivo, y que esta pobre luna enciende en vano su farol!... ¡En el prado, ya no despiertan con un grito las grullas, ni se oye el chasquido del escarabajo en la arboleda de los tilos!... ¡Frío, frío!... ¡Vacío, vacío, vacío!... ¡Miedo, miedo, miedo!... (Pausa.) ¡Los cuerpos de los seres vivientes desaparecieron en lo vano, y la materia los transformó en piedra, en agua, en nubes..., mientras sus almas se unían hasta formar una sola!... ¡Esta alma total del universo..., soy yo!... ¡Yo!... ¡En mí vive el alma de Alejandro el Grande, de César, de Shakespeare, de Napoleón y de la última sanguijuela!... ¡En mí, la conciencia humana se unió al instinto de los animales y lo recuerda todo, todo, todo..., volviendo a revivir estas vidas!»... (Aparecen unos fuegos fatuos, semejantes a los que se ven en los pantanos.)

ARKADINA.- (En voz baja.) ¡Es algo decadente!

TREPLEV.- (Con acento suplicante y en tono de reproche.) ¡Mamá!

NINA.- ¡Soy una solitaria! ¡Solo una vez, cada cien años, abro la boca para hablar! ¡Mi voz resuena tristemente en el vacío y nadie me oye!... ¡Tampoco vosotras, pobres lucecitas, me oís!... ¡El putrefacto pantano os hace nacer en la madrugada, y vagáis hasta el amanecer sin pensamiento, sin voluntad y sin percibir el pulso de la vida!... ¡El padre de la escoria eterna..., el diablo, temiendo que renazca en vosotras la vida..., os troca a cada instante (como a las piedras y al agua) en átomos, y os mudáis sin cesar!... ¡Solo en toda la eternidad permanece inmutable…, inalterable un espíritu! (Pausa.) ¡Como un prisionero arrojado a un profundo y vacío pozo!... ¡Y yo no sé dónde estoy, ni lo que me espera!... ¡Lo único que no me ha sido revelado es que, en la lucha cruel y encarnizada con el diablo..., he de vencer y que, tras esto, materia y espíritu se fundirán en maravillosa armonía, comenzando el reinado de la libertad para el universo!... ¡Esto, sin embargo, no acaecerá hasta que, poco a poco, al cabo de una hilera de millares de años, la Luna, el claro Sirius y la Tierra se tornen en polvo!... ¡Entre tanto, todo será horror, horror!... (Pausa. Sobre el lago surgen dos puntos rojos.) ¡He aquí que ya se acerca mi poderoso adversario!... ¡Veo sus terribles ojos, color carmesí!»...

ARKADINA.- Huele a azufre. Tiene que oler así?

TREPLEV.- Sí.

ARKADINA.- (Riendo.) ¡Qué efecto más notable!

TREPLEV.- ¡Mamá!

NINA.- ¡Se aburre sin el hombre!...

POLINA ANDREEVNA.- (A DORN.) ¡Ya se ha quitado usted el sombrero! ¡Póngaselo, si no quiere coger frío!

ARKADINA.- El doctor se ha descubierto ante el diablo!... ¡El padre de la escoria eterna!

TREPLEV.- (Con súbito acaloramiento y fuerte voz.) ¡Se acabó el espectáculo! ¡Basta!... ¡Telón!

Chéjov, La gaviota, Acto Primero (fragmento), trad. E. Podgursky.

lunes, 24 de abril de 2023

Madame Tussauds Doñana

Juan Manuel Moreno Bonilla en Doñana, foto: Manuel Vidal, 15.10.19
Mondo brutto 20, anterior entrada del blog

Doñana delenda est. Todo suena como si Juanma Moreno imitase a Catón el Viejo, el senador romano, frugal pero empecinado, que acababa todos sus discursos con el lema Carthago delenda est. Ahora hay que destruir Doñana. Moreno lo intentó en 2022, con una propuesta parlamentaria que decayó. La reformuló hace unos días, firmándola con Vox.

Y tras los varapalos del Gobierno, la Comisión Europea y la Unesco, no la retira. Solo rectifica a medias: su consejero acude a Bruselas para “escuchar” a la Comisión. Este litigio acabará mal, sí o sí, para él y para su protector Núñez Feijóo, que se ha mojado a fondo en su defensa: solo admite la marcha atrás. Pues ampliar regadíos en el entorno del parque (legalizando pozos clandestinos) como propone, aunque no supone saquear directamente el acuífero del parque natural, lo socava. Pues “cualquier extracción que se haga, aunque esté a 30 kilómetros del corazón del parque nacional, tiene efectos sobre él”, certifica el director de la estación, Eloy Revilla.

El traspiés es ilustrativo. Aflora un negacionismo climático en el PP (¡en su ala moderada!), al atentar contra “el valor universal” del parque, la “excepcional diversidad del enclave” y al negarse al “cierre de pozos ilegales”, como le indicó la Unesco. Evidencia la dependencia de la derecha convencional respecto a su cisterna ideológica extremista, incluso si no la necesita.

Y desflora su reiterado intento de instrumentar a Europa en contra de los intereses españoles: atacó los fondos Next Generation; intentó socavar la reforma laboral que los viabilizaba; boicoteó la de las pensiones, que era otro requisito; acudió una y otra vez a Bruselas en misión antipatriótica... siempre abocada al fracaso. ¡Nostalgia de europeístas conservadores como Íñigo Méndez de Vigo, Marcelino Oreja o José María Gil-Robles!

El saqueo de Doñana es también contrario a la internalización de costes: los regalos a los agricultores incumplidores los ofrece la Junta; las multas las pagan de entrada todos los contribuyentes españoles, aunque luego puedan repercutirse a la causante. Y es el caso seguramente más importante en que la irresponsabilidad europea de una autonomía provoca que el Gobierno deba rectificarla, tras el intento de Canarias de saltarse una normativa arancelaria de la Unión, resuelto en 1989. No está mal, solo por intentar comprar unos cuantos votos de algunos agricultores desaprensivos.

Xavier Vidal-Folch, “Hay que destruir Doñana”, El País, 24.04.23