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jueves, 18 de diciembre de 2025

Venatoria 13

Luis Aldehuela, Perdices, fuente: Alcalá Subastas, 19.06.25
Mi compadre Juan de Mata
fue a cazar en el invierno,
con la escopetilla al hombro
y la pólvora en un cuerno.

Al pasar por un arroyillo
tropezó con un palotillo,
y hizo la escopeta ¡pum!

Salieron las perdices
todas a revolotear,
y mi compadre Juan de Mata
no acertó ni a disparar.

Se le mojó la yesca,
se le mojó el mechero,
se le mojó la escopeta,
¡ay, pobre cazador!

Volvióse pa su casa
muy mohíno y cabizbajo,
diciendo entre dientes:
¡No vuelvo a cazar más pájaros!

«Mi compadre Juan de Mata», canción infantil de Jaén, su transcripción musical en María Dolores de Torres (Lola Torres), Cancionero Popular de Jaén, IEG, 1972, pág. 51.

lunes, 4 de diciembre de 2023

Venatoria 6 - Perritos 36

Jean Daret y Nicasius Bernaerts, Retrato de cazador sentado con sus perros (1661), hoy considerado el primer retrato de cazador de la pintura francesa, en venta en René Millet Tableaux & Dessins

lunes, 16 de octubre de 2023

Venatoria 1

José Mª Quintanilla, Cartel de la 1ª Exposición Nacional de Caza y Pesca Fluvial, 1932, exposición "Madrid Capital Cultural. Un recorrido por el ocio madrileño a través de carteles antiguos (1880-1980)", Centro de Cultura Contemporánea Conde Duque, Madrid, foto: Antonio Erena, 22.06.22

jueves, 20 de abril de 2023

Perritos 34

Cora (I) y Andrés, cortijada de los Villares, Torredonjimeno, foto: Andrés Erena, c. 1970
Noticias de yerros cometidos en olor de santidad
noticias de hombres que aquilatan el valor de las cosas nimias
noticias de enormes descubrimientos y periplos inigualables
y sobre la panza gris del alabardero
un gato de porcelana,
 
oh retorno a la vida sencilla
chorreante de ambrosía sin par
adobada en la refringencia de soles maduros
y la lentitud de las labores
con sus aperos hechos catalepsia
y la densa amplitud de unas estancias
mecidas en los hilos de una época
los paseos con los amigos que perciben el olor de los geranios
con los amigos que distinguen el color de los pájaros
son esas tangibles entonces seguridades de estar haciendo algo exacto
luego
con la mezcolanza de gentes y caminos
una bisagra diferenció nuestras vidas
nostalgia en nuestras manos y rostros
oh neblinosa tarde junto a la umbría fuente plena de mantillo
una salamandra juega con su maravillosa piel,
y mi hermano arranca el sonido de la piedra oscura,
 
recuerdos apañados por dedos de sonrisa
imbricados en la melopea de las especias picantes
y tú viviendo aún en la cárcava de nuestros primeros años
despidiéndote un pañuelo a puntos amarillos
lanzado a un invierno distante
oh magnate del disimulo
ahora veo claro en tus apariencias saciadas de miedo
las hojas tornasoladas
te acuerdas
junto a la pared vieja
y la perra
siempre con la mano derecha levantada
claro
en primavera otra vez reunidos
y la huida
juntos
a la frondosa cénit de toda existencia
y de nuevo
un largo verano
hasta que muchas cosas cambiaron
y tu mirada se tornó lejana
desprovista de lo esencial para ser nuestra
seguramente fueron ellos los que te hicieron mirar así
aunque ya ahora da lo mismo
fíjate
hasta los árboles han cambiado
e incluso las gentes tienen otro aspecto
parecen descontentos
y sus labios no se abren apenas
tengo la impresión de que alguien nos ha engañado
a lo mejor todo fue una broma
contempla las colinas.
 
Francisco Ferrer Lerín, «Antiguo», De las condiciones humanas (1964), en Poesía reunida, Tusquets, 2023, pp. 29-30.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Traje

Pedro Rodríguez de la Torre, ¿Alcanzará?, Museo de Jaén
En Jaén es donde he visto más trajes nacionales y pintorescos: los hombres, en su mayoría, llevan calzones de pana azul, adornados con botones de filigrana de plata, y polainas de Ronda, historiadas con mil calados, agujetas y arabescos, de un cuero más obscuro. La suprema elegancia consiste en no abrocharse más que los botones de arriba y los de abajo, de modo que se vea la pantorrilla. Completan el atavío, que se parece mucho al de los antiguos bandidos italianos, anchas fajas de seda roja o amarilla, una chaquetilla de paño con alamares, un manta azul o café y un sombrero puntiagudo de anchas alas, adornado de terciopelo y madroños de seda. Otros llevaban lo que se llama vestido de cazador, todo de piel de gamo color avellana y pana verde.

Algunas mujeres del pueblo llevaban capas coloradas, salpicadas con lentejuelas escarlata, que eran una nota viva entre la multitud. El traje extraño, el cutis tostado, los ojos brillantes, la energía de las fisonomías, la actitud impasible y calmosa de aquellos majos —más numerosos allí que en ninguna otra parte—, dan a la población de Jaén un aspecto más africano que europeo; ilusión a la que contribuye el clima abrasador, la blancura deslumbradora de las casas —todas ellas enjalbegadas con cal, a la moda árabe—, el tono leonado de la tierra y el azul inalterable del cielo. En España hay un dicho sobre Jaén: "Ciudad fea, mala gente", que ningún pintor encontrará justo. Allí como aquí, para la mayoría de las personas, una ciudad bonita es una ciudad tirada a cordel, provista de un buen número de reverberos y de burgueses.

Teófilo Gautier, Viaje por España, Tomo II, Capítulo XI (fragmento), Colección Universal, 1920, trad. Enrique de Mesa.

martes, 23 de mayo de 2017

Ayer y hoy 12 - Mondo brutto 6 - Perritos 16 - Aficiones 5

Henry Thomas Alken, La caza de la perdiz (Partridge Shooting)
Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection
(Nota: son perdices pardillas)
A la derecha, el cazador profesional sudafricano Theunis Botha, muerto aplastado por un elefante
Fuente: The Telegraph
La dramática muerte de uno de los cazadores más famosos del mundo, El País