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La Virgen de la Cabeza sube a su santuario desde Andújar por el Camino Viejo Foto: José Joaquín Quesada, 5.11.22 |
Yo no sé qué tiene mi
Virgencita de la Cabeza
que de todas partes
viene la gente sólo por verla.
Yo la contemplo, con
aire entusiasmado,
a esa serrana que me
tiene locamente enamorado.
¡Venga castañuelas,
venga guitarras, venga alegría!
¡Móntate a mi grupa y
vente conmigo a la romería!
Vamos cantando
en busca de una
ilusión;
que muy cerca de los
cielos
te voy a enseñar la
ermita
donde se guarda el
tesoro,
el que más quiero y
adoro,
donde tengo el
corazón.
Yo no sé qué tiene mi
Virgencita de la Cabeza
que de todas partes
viene la gente sólo por verla.
Yo la contemplo, con
aire entusiasmado,
a esa serrana que me
tiene locamente enamorado.
¡Venga castañuelas,
venga guitarras, venga alegría!
¡Móntate a mi grupa y
vente conmigo a la romería!
Y, entre romeros, a la
cima llegarás;
y, entre vivas y
saludos, gozarás;
y, con lágrimas en los
ojos,
con tu boca cantarás:
«Al cerro subimos,
con grande fervor,
a ver a María,
la Madre de Dios.
Ave, ave, ave María;
ave, ave, ave María».
Letra de Joaquín Colodrero Ávalos para Aires de romería, pasacalle de Emilio Díaz.