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miércoles, 22 de abril de 2026

Ayer y hoy 48

Francisco Ruiz (ensamblador) y Pedro de la Cuadra (escultura), Retablo mayor (c. 1623), convento de San Felipe de la Penitencia, Valladolid, fuente: Arte en Valladolid (blogspot), entrada del 24.08.11
Talleres de Arte Granda (adaptación y terminación e imagen de San Pedro), Luis Aldehuela (pintura), Retablo mayor (1965), iglesia de San Pedro, Torredonjimeno, foto: Antonio Erena, 21.04.26

lunes, 6 de abril de 2026

Ayer y hoy 46

Juan Moreno de Tejada (atrib., sobre dibujo de Luis Paret), Emblema de la Maestranza de Caballería de Sevilla, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, inv. GR-1301
Cada año se da un paso más; cada temporada, unos pocos avisan de que ese no es el camino, de que el apoyo a la tauromaquia no supone que valga todo para defenderla de sus enemigos, de que esa avalancha de espectadores jaraneros que buscan amortizar el precio de la entrada con la concesión volcánica de trofeos no es la solución. Es más, ese enjambre de pañuelos que blanquea los tendidos puede ser la antesala de una muerte de éxito, esa que esperan, como depredadores al acecho, quienes son conscientes de que esos ‘aficionados modernos’ abandonarán las plazas el día que la seriedad dé paso a un simulacro de corrida y buscarán otro espectáculo más divertido.

Porque la esencia de la fiesta de los toros no reside en la diversión, sino en la emoción. Y un festejo como el celebrado ayer en la plaza sevillana de La Maestranza es una luz roja, un aviso fluorescente de que hay que parar, reflexionar y cambiar el planteamiento antes de que sea tarde.

Sevilla se ha ganado su alto prestigio con conocimiento, sabiduría, ecuanimidad, exigencia, generosidad, silencio y explosión de emociones, también, cuando la épica o la estética han superado los límites de lo que entendemos como nuestras posibilidades humanas.

Ayer, La Maestranza se convirtió en un circo, abarrotada de gente dispuesta a pasarlo bien, al cariño fogoso a su ídolo, a pasar por el alto a un protagonista arrinconado llamado toro, a escenificar una goleada sin balón, y salir de la plaza con la sonrisa en la boca aunque fuera un rictus impostado.

O, quizá, es que, en su voluntad sincera, tan enorme como su desconocimiento, creen que la fiesta es así.

El peligro, no obstante, no reside en el público. Paga y se considera con derecho a hacer con su ánimo y su pañuelo lo que le plazca. El problema anida en el palco, donde se sienta un señor o una señora que preside el festejo. Y presidir significa preservar la autenticidad, tutelar el prestigio y luchar hasta la última gota de sudor por la integridad del espectáculo. Impartir justicia, en una palabra, desde la autoridad y el respeto a la norma.

Pero, no. Ayer, el presidente sucumbió a los ardores enfervorizados de un público jaranero, se olvidó de la exigencia, escondió el Reglamento —aprobó unos toros impresentables— y unió su pañuelo a la bulla blanca a sabiendas de que estaba cometiendo una grave ofensa contra la alta dignidad de la plaza.

Pero no es la primera vez que sucede ni con el mismo presidente. La de ayer es una mala praxis que se está convirtiendo en una norma que se cuela peligrosamente por las rendijas de la afición.

¿Quién nombra los equipos presidenciales de Sevilla? La Junta de Andalucía, que presume, no exenta de razón, de apoyo a la tauromaquia. Ahora tiene, pues, la oportunidad de demostrar que le importa de verdad la permanencia de la fiesta más allá de la retórica vacía de los discursos.

La Maestranza se ‘hunde’, pero no los arcos, ni las gradas, ni los tendidos; se hunde su prestigio, que es algo tan valioso como su historia, su dignidad, su honor…

Y es urgente poner remedio antes de que el mal sea irremediable.

Antonio Lorca, «La Maestranza se ‘hunde’ (y urge poner remedio)», El País, 06.04.26

miércoles, 25 de marzo de 2026

Ayer y hoy 45

Portada de la partitura del tema Strike Up the Band!Que suene la música!) del musical de mismo nombre de Ira y George Gershwin, 1927
We fought in 1917
Rum-ta-ta tum-tum-tum
And drove the tyrant from the scene
Rum-ta-ta tum-tum-tum
We're in a bigger, better war
For your patriotic pastime
We don't know what we're fighting for
But we didn't know the last time
So load the cannon, draw the blade
Rum-ta-ta tum-tum-tum
Come on and join the big parade
Rum-ta-ta tum-tum
Rum-ta-ta tum-tum
Rum-ta-ta tum-tum-tum

Let the drums roll out
Let the trumpet call
While the people shout
"Strike up the band"
Hear the cymbals ring
Callin' one and all
To the martial swing
Strike up the band
There is work to be done, to be done
Let's have fun, fun, fun
Come on you son of a son, of a gun
Take your stand
Fall in line, yea a bow
Come along, let's go
Hey, Leader, strike up the band!
There is work to be done, to be done
Let's have fun, fun, fun
Come on you son of a gun, of a gun
Take your stand
Fall in line, yea a bow
Come on, let's go
Hey, Leader, strike up
Hey, Leader, strike up
Hey, Leader, strike up the band!

Luchamos en 1917,
ra-ta-ta-ta-ta-tan,
y echamos al tirano de la escena,
ra-ta-ta-ta-ta-tan.
Estamos en una guerra más grande y mejor
por vuestra patriótica afición;
no sabemos por qué luchamos,
pero tampoco lo sabíamos la última vez.
Así que carga el cañón, desenvaina la espada,
ra-ta-ta-ta-ta-tan,
vamos y únete al gran desfile,
ran-ta-ta-ta-ta-tan,
ra-ta-ta-ta-ta-tan,
ra-ta-ta-ta-ta-tan-tan.

Que suenen los tambores,
que suene la trompeta
mientras la gente grita:
"que suene la música"
Escucha el sonido de los platillos
llamando a todos
al ritmo marcial,
que suene la música.
Hay trabajo que hacer,
vamos a divertirnos.
Vamos, hijo del hijo de un pistolero
coge tu sitio,
ponte en fila, sí, un saludo,
vamos, vamos.
¡Oye, jefe, que suene la música!
Hay trabajo que hacer,
vamos a divertirnos.
Vamos, hijo de un pistolero,
coge tu sitio,
ponte en fila, sí, un saludo,
vamos, vamos.
Oye, jefe, que suene.
Oye, jefe, que suene.
¡Oye, jefe, que suene la música!

Strike Up the Band!, letra de Ira Gershwin (trad. Antonio Erena)

miércoles, 4 de marzo de 2026

Ayer y hoy 44

"Estación de Torredonjimeno (Jaén) a mediados de los 80", foto: José Manuel García, en El Ferrocarril en Andalucía, página de Facebook, 29.01.26
La antigua estación de Torredonjimeno, hoy, foto: Antonio Erena, 03.03.26
"Camino Natural Vía Verde del Aceite", en Vías Verdes, página web de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles

martes, 10 de febrero de 2026

Ayer y hoy 43 - Sin palabras 16

Comparecencia del alcalde de Ponferrada y sus concejales por el caso Nevenka, fuente: El País, 10.02.26
"La declaración completa del alcalde de Móstoles", Libertad Digital, 06.02.26 (YouTube)

Señores justicias de los pueblos a quienes se presentase este oficio, de mí el alcalde de la villa de Móstoles.

Es notorio que los franceses apostados en las cercanías de Madrid, y dentro de la Corte, han tomado la ofensa sobre este pueblo, capital y las tropas españolas; por manera que en Madrid está corriendo a esta hora mucha sangre; somos españoles y es necesario que muramos por el rey y por la patria, armándonos contra unos pérfidos que, so color de amistad y alianza, nos quieren imponer un pesado yugo, después de haberse apoderado de la augusta persona del rey; procedan Vuestras Mercedes pues, a tomar las activas providencias para escarmentar tal perfidia, acudiendo al socorro de Madrid y demás pueblos y alentando a esto, pues no hay fuerza que prevalezca contra quien es leal y valiente, como los españoles lo son.

Dios guarde a vuestras mercedes muchos años.

Móstoles, dos de Mayo de mil ochocientos ocho.

Andres Torrejón                         Simón Hernández

Bando de Andrés Torrejón y Simón Hernández, alcaldes de Móstoles, el 2 de mayo de 1808, fuente: "Museo de la Ciudad de Móstoles, Recorrido por la Historia de Móstoles", Ayuntamiento de la Villa de Móstoles (página web)

jueves, 27 de noviembre de 2025

martes, 24 de junio de 2025

Ayer y hoy 40 - Árboles 1

Juan Martínez Montañés, San Cristóbal con el Niño Jesús (1597-98, realizado con madera de pino de Segura según se estableció en su contrato), iglesia del Salvador, Sevilla, fuente: Sevilla, vida y leyenda (blogspot, entrada del 18.12.21)
Pie del pino Galapán (pino salgareño, Pinus nigra salzmannii), cañada de la Fuenfría, Santiago de la Espada, foto: Antonio Erena, 14.06.25
Al bosque me llevó mi fantasía,
y en su fondo erizado de retamas
hallé un gigante pino, cuyas ramas
eclipsaban la luz del mediodía.
 
Su viejo hendido tronco parecía
reptil informe de ásperas escamas,
y su copa volcán de verdes llamas
que sobre tierra y aire se extendía.
 
Bajo su dulce sombra reclinado
en los goces pensé de la existencia,
y en la felicidad que va a su lado:
 
recordé de los años la sentencia,
até al pino un cordón bien ensebado,
¡y no me estrangulé... por indolencia!

Manuel del Palacio, «Maldita pereza», de Cien sonetos políticos, filosóficos, biográficos, amorosos, tristes y alegres, Imprenta de T. Fortanet, Madrid, 1870.

jueves, 20 de febrero de 2025

lunes, 2 de diciembre de 2024

Ayer y hoy 39

Santiago Rusiñol, Grupo de cipreses. Glorieta, IV, 1908, Meadows Museum, Dallas
Glorieta o cenador de Rusiñol, jardín del Príncipe, Aranjuez, foto: Antonio Erena, 30.11.24

lunes, 25 de noviembre de 2024

Excéntricos 35

Felicidad Blanc (Madrid, 03.02.1913 - San Sebastián, 30.10.1990) en la finca familiar de Castrillo de las Piedras, León, fuente: El Mundo, 19.09.24
Felicidad Blanc en el parque del Retiro, Madrid, foto: José Sánchez Martínez, 31.12.1976, Archivo ABC
Mi siglo fue el XIX, todavía en mi niñez se percibía su resplandor, quizás en el sonido de los cascos de los caballos o en la música triste de aquel ciego que tocaba el violín en la esquina de la calle. Por eso en mi vida todo fue un continuo volver hacia atrás, un temor de crecer, te alejarse de aquello. «Ahora voy a estudiar, pero luego soñaré un rato»: esta facilidad para el ensueño me acompañaría siempre. Me salvaría a veces.
En los años de la guerra me refugié en la literatura, convertí en héroes a los que habían escrito aquellos libros y los busqué después como el último refugio. De muy cerca viví lo que ellos eran y, salvo raras excepciones, sólo encontré desilusión.
Pero el siglo XX con su mecánica, la pasión por el dinero, la muerte de tantos ideales, me hizo comprender que nada de lo que yo era o de lo que soy tenía ya valor.
Ahora que las conversaciones se apagan y que la rapidez en aumento nos arrasa a todos, recuerdo mis ensueños de adolescente, las horas brillantes en que todo parecía tan fácil de alcanzar.
Felicidad Blanc, Espejo de sombras, Librería Editorial Argos, 1977, p. 245.

lunes, 16 de septiembre de 2024

Ayer y hoy 37 - Casas 23

Casa Panero, Astorga (a la izquierda), fotografía incluida en Leopoldo Panero, Canto personal. Carta abierta a Pablo Neruda, Ediciones Cultura Hispánica, Madrid, 1953
Casa Panero, Astorga, foto: Antonio Erena, 30.08.24

Estamos siempre solos
LEOPOLDO PANERO

Fue primero el aletazo sordo, la grieta sin remedio
abriéndose una tarde, el alarido animal,
las innecesarias comprobaciones repetidas, el rostro desencajado bajo las sábanas
y la última bocanada de sangre y las moscas en la noche de agosto.
Todo el lógico andamiaje, la ilusoria permanencia de lo que tenemos,
desplomándose con estrépito, lo mismo
que la tierra y las piedras sobre la caja de madera.
Después y tanto tiempo, la tenaz indagación,
las soluciones a deshora: «Si hubiera sido en otra parte…», «Quizás otro médico»,
y el terco recordar, el minucioso tacto de los lugares o los libros,
de la corbata preferida o lo que ahora pensaría si nos viese.
Por las noches a la luz del insomnio o la amargura
el roce aún vivo de otra piel, el eco persistente de sus palabras.
Agotadora lucha, inútil, contra el tiempo,
reuniendo rotos gestos, tardes inalcanzables,
para negar lo que sabíamos, para dar forma al espeso vacío incomprensible.
Y hoy, sin embargo, cuatro años después, qué difícil,
entre endulzadas figuraciones, entre imágenes de pintados colores,
entre sueños, encontrar lo que fuera simple realidad,
reconstruir el apagado brillo de unos ojos, el calor de unas manos,
el sonido de su voz verdadera.
Sí, triste es la muerte, pero más triste aún es su derrota
y ahora miras atrás y ya no tienes lágrimas,
y buscas donde habitaste y es tan solo una sombra,
una mancha borrándose, un papel en el agua.

Juan Luis Panero, «Al llegar el cuarto aniversario», en A través del tiempo, 1968

martes, 30 de julio de 2024

Ayer y hoy 36

Caballo mecánico sobre el Sena en la inauguración de los Juegos Olímpicos de París, foto: Natalia Kolesnikova, 26.07.24
Ignacio Zuloaga, La víctima de la fiesta (1910), Hispanic Society of America, Nueva York